La Virgen de los Huesos, de Guillermo Galván

Ya hemos reseñado algunas novelas de Guillermo Galván, sin embargo, La virgen de los huesos tiene algo especial. En esta obra, el conocido escritor nos ubica en un escenario diferente al que nos tiene acostumbrados, el mundo rural de la posguerra española.

Carlos Lombardi, el expolicía y personaje principal de nuestra reseña, se siente desubicado con su nueva misión, fuera de Madrid, concretamente en Aranda del Duero.

En esta misión, nuestro policía tendrá que descubrir que ha sucedido con un joven desaparecido vinculado a la iglesia. Para desvelar este misterio, Carlos Lombardi contará con la ayuda de Alicia Quirós y Andrés Torralba, dos personajes ya conocidos por los lectores y, desde luego, muy diferentes a Lombardi.

Al igual que en su novela anterior, el ambiente, en este caso rural, en el que se mueven los personajes es realmente tétrico. Tres años antes, una lucha sin cuartel se había cebado con todo el territorio nacional.

En 1942, como se describe en la novela, los vencedores, lejos de cerrar heridas, se cebaron con los derrotados, siendo el campo uno de los lugares donde más se aprecia la represión y el odio hacia los vencidos. El echo de que fueran lugares más pequeños donde los individuos se conocían en mayor grado, posibilitó que la represión, durante y después de la guerra, fuera mayor.

Las viejas fórmulas de caciquismo y poder local se volvieron a instalar en la España rural, si es que en algún momento se habían ido.

La virgen de los Huesos
La trilogía de Carlos Lombardi al completo.

A Destacar:

Los personajes, poco habituados al mundo rural, sufrirán a lo largo de la novela una adaptación al medio que los hará dinámicos para el lector.

Esta novela, a diferencia de las otras, que están ubicadas en el mismo periodo, aunque en otro escenario, nos muestra cómo era la vida en la posguerra, los peligros que aun acechaban a los españoles y la bajeza del ser humano en momentos de crisis y caos.

Al igual que en las otras novelas, esta nos hace una radiografía del poder local durante el franquismo, donde varias familias dominaban un pueblo y actuaban como si el y todos sus habitantes fueran de su propiedad.

Por otra parte, se habla del mundo rural de una manera distinta, también por la época en la que se encuadra la novela. La década de 1940 supone una quiebra en la tónica de despoblación anterior a la guerra. El hambre y el desabastecimiento hicieron que miles de españoles volvieran al campo con el único objetivo de sobrevivir.

si quieren leer más, solo tienen que irse a nuestra sección de Historia Contemporánea.

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