Golpe del coronel Casado

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Mucha gente sabe que día acabó la guerra civil española, pero pocos conocen al coronel Segismundo Casado, uno de los principales personajes hacia el fin de la guerra en el campo republicano. En este breve artículo nos hemos propuesto explicar en que consistió este segundo golpe de estado, en que contexto se desarrolló y que consecuencias tuvo.

Contexto militar y político

En marzo de 1939, la guerra civil se había tornado insostenible para el bando republicano. La moral y los suministros estaban quebrantados, el estado republicano era incapaz de proveer ya, salvo por transporte marítimo, de pertrechos a sus tropas. La caída de Cataluña había supuesto un golpe mortal en todos los aspectos.

La población civil tampoco estaba mejor, pues desde hacía meses las privaciones y el acoso de los bombardeos habían aumentado, especialmente en Madrid, que volvía, después de la caída de Barcelona, a ser la capital de la España republicana.

A nivel político el Frente Popular estaba dividido, así como el ejército, que estaba cansado de luchar una guerra que militarmente, desde hacía unos meses, era imposible ganar.

La situación internacional no era mejor, pues a finales de febrero los gobiernos europeos encabezados por Gran Bretaña y Francia habían comenzado a reconocer diplomáticamente a la dictadura franquista. Esta situación se agravó con la dimisión de Manuel Azaña, presidente de la República española.

Esta dimisión supuso para algunos la pérdida de legitimidad del gobierno de Juan Negrín López. Esta dimisión supuso un vacío del que la República española no se recompondría hasta 1945.

Coronel casado
El coronel Casado radiando su mensaje de sublevación el día 6 de marzo de 1939.

Visiones de la guerra

En este contexto, se enfrentaron dos visiones en torno a la finalización de la guerra:

Los partidarios de la resistencia integrados en el gobierno de Juan Negrín, conformados por algunos cargos del PSOE, algunos militares y el PCE. Estos pretendían continuar la lucha en la zona restante con el fin de esperar a la guerra europea o de, en caso de perder militarmente el territorio, evacuar al mayor número de personas posible mientras se hacía lo imposible por resistir.

El gobierno ya había diseñado un plan para evacuar a miles de personas semanalmente hacia diversos puntos tanto de la costa norteafricana como a Francia.

Este plan había sido comunicado a los altos mandos del Ejército Popular, entre los que se encontraba el coronel Casado, el día 16 de febrero en el aeródromo de Los llanos.

Otra cuestión interesante es que el gobierno ascendió al coronel Casado con el objetivo de aplacar su conjura, pues ya se sabía que este mantenía conversaciones con la Quinta Columna de Madrid, a través de José Centaño, ayudante del coronel y espía de Franco.

Los opositores al gobierno eran también los partidarios del fin de las hostilidades. Entre ellos se encontraban el coronel Casado, el general Miaja, Matallana, Julián Besteiro, Cipriano Mera, además de otros cargos del resto de partidos del Frente Popular.

El objetivo de estos era el de conseguir una paz honrosa negociando entre militares, con el fin de recrear el Abrazo de Vergara. Entre los partidarios del golpe, también había la creencia de que la dictadura del general Franco no supondría la ilegalización de movimientos como el socialista.

El otro objetivo del golpe era el de desarticular el gobierno de Negrín, el cual creían que estaba preso del PCE, además de evitar un posible golpe comunista para aglutinar todo el poder.

Golpe del coronel Casado

El golpe se inició el día 6 de marzo a media noche, cuando se radió en Unión Radio un manifiesto en el que se creaba el Consejo Nacional de Defensa. En el manifiesto se comentaba que el gobierno de Negrín carecía de legitimidad, además se destacaba que estaba preso de los comunistas.

En el manifiesto se destacaba que la finalidad del golpe era el de restablecer la paz entre españoles sin odio.

La reacción de Negrín fue la de ofrecerse a entregar los poderes de manera oficial, sin embargo, el coronel Casado se negó, el gobierno de Negrín salió al exilio y comenzaron los combates en torno a Madrid.

Los combates enfrentaron a los leales al coronel Casado y a las tropas comunistas. Aunque en las primeras jornadas fueron favorables a los comunistas, que avanzaron hasta que este avance se vio frustrado por un ataque de las tropas sublevadas y la llegada de refuerzos casadistas.

Las principales localizaciones fueron la llamada Posición Jaca, en la Alameda de Osuna, Atocha, la sede provincial de la CNT y, finalmente, Nuevos Ministerios, último reducto de las fuerzas comunistas antes de rendirse el día 12 de marzo.

El triunfo del golpe del coronel Casado supuso el fin de las hostilidades y el comienzo de las negociaciones con el bando rebelde para la finalización del conflicto civil.

Estas negociaciones, aunque el propio coronel Casado en su libro Así Cayó Madrid las calificó como un éxito, lo cierto es que no sirvieron ni para evacuar a un mayor número de personas ni para organizar un traslado de poderes organizado.

Algunos autores como Ángel Viñas consideran este libro como una especie de autojustificación del golpe.

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Bibliografía

  • Bahamonde Magro, A., & Cervera Gil, J. (1999). Así́́ terminó la Guerra de España. Madrid Barcelona: Marcial Pons.
  • Cardona, & Cardona, Gabriel. (1996). Resistencia desesperada: Otoño 1938-abril 1939 (La guerra militar 5). Madrid: Historia 16.
  • Casado, S. (1977). Así́́ cayó Madrid (Historia secreta del franquismo). Madrid: Ediciones 99.
  • Seidman, M. (2003). A ras de suelo: Historia de la República durante la Guerra civil (Alianza Ensayo 210). Madrid: Alianza.
  • Viñas, A. (2006). La soledad de la República: El abandono de las democracias y el viraje hacia la Unión Soviética (Crítica contrastes). Barcelona: Crítica.

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