La Gran Guerra, Recuerdos de Marc Bloch

Hemingway como buen novelista escribió Adiós a la guerra, una obra fascinante en la que se nos relata la historia de unos simples soldados que en un frente secundario (pero no por ello menos importante) de la Primera Guerra Mundial. Aunque en un género diferente, guarda similitudes con el libro del que quiero hablar hoy, del afamado historiador Marc Bloch, fundador de la Escuela de Annales, combatiente en la Primera Guerra Mundial.

En la Gran Guerra: Recuerdos de guerra (1914-1915) Marc Bloch nos relata su experiencia como oficial de infantería en el frente durante el primer año de guerra, hasta que es herido y retirado del frente occidental, uno de los más relevantes de la contienda.

Los recuerdos que este tiene no se limitan a los movimientos militares, sino a su experiencia personal relatada en sus cuadernos de guerra, que mezclan el presente de esos días con las reflexiones posteriores que realiza en el momento de escribir el libro, que data de 1921, momentos en los que la contienda todavía está presente en el recuerdo de toda Europa.

La crudeza de la guerra se relaciona con la camaradería de los soldados en el frente, el estricto código militar y la agobiante cotidianidad del frente, de un frente que parece dinámico pero que en realidad no se mueve más que unos palmos, a costa siempre de miles de almas.Marc Bloch

El valor de este relato se basa en quien lo escribe y cómo reacciona años más tarde, no demasiados, a los horrores de la guerra, que va aceptando como si fueran fases hasta que toma conciencia de lo inhumano de cualquier conflicto bélico. Lo curioso del tema, desde mi punto de vista, es que mientras que otros autores tratan la primera guerra mundial como algo realmente dantesco, Marc Bloch simplemente relata como si pasara sus notas a limpio su experiencia, que, pese a que parece un relato historiográfico de la seriedad del escrito, es realmente detallada e ilustrativa de los horrores de la guerra.

Frente a esta experiencia personal, Marc Bloch nos cuenta como la gente cree lo que quiere creer, siendo las fake news y bulos un elemento fundamental para la propaganda durante la guerra. La histeria colectiva sobre las sociedades la podemos observar hoy en día incluso en la propia Francia, sin embargo, nuestro autor detalla como no son las redes sociales o los partidos políticos quienes guían las mentiras, sino que es el propio estado quien con su aparato burocrático mantenía los frentes con una moral aceptable para continuar la lucha.

Este documento no es el único que acuñó Marc Bloch sobre este tema, ya que en “La Extraña derrota”, que fue publicada tras su muerte en 1946, nos habla y reflexiona sobre lo mismo, 20 años más tarde y con otro conflicto mundial más dantesco si cabe.

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